Domingo Febrero 22, 2026
Queridos hermanos y hermanas,
La lectura del Evangelio de este fin de semana es un pasaje breve pero crucial sobre Jesús ayunando durante cuarenta días y cuarenta noches en el desierto para prepararse espiritualmente para el ministerio que le espera-ba y para afrontar las tentaciones de Satanás. Esta prueba subraya su humanidad, su dependencia de Dios y su victoria sobre la tentación del mal. Su ayuno demuestra su solidaridad con la humanidad, experimentando la debilidad y la tentación humanas, a la vez que se mantiene fiel al propósito de Dios.
Por lo tanto, el ayuno es uno de los tres pilares importantes de la Cuaresma. Esta práctica, en particular, nos ayuda a experimentar lo que Jesús hizo al comienzo de su ministerio. También nos prepara para compartir más plenamente y celebrar su Resurrección con mayor fervor.
A partir de los 14 años, observamos los viernes de Cuaresma como días de abstinencia obligatoria de carne; y entre los 18 y los 59 años, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo son días de ayuno y abstinencia obligato-rios. Durante el ayuno, se nos permite comer una comida completa, además de dos comidas más pequeñas (que juntas no equivalgan a una comida completa). Además, podemos renunciar a nuestras comidas o bebidas favoritas, a nuestros pasatiempos o intereses para practicar la autodisciplina y recordar los sacrificios que hizo Jesús. Renunciamos a aquello que puede dañar nuestro cuerpo, templo de Dios; renunciamos a aquello que nos impide permanecer en paz, entregarnos con fe y vivir con alegría; y renunciamos a qué nos impide seguir a Dios en nuestra vida diaria, obedecer sus enseñanzas y practicar nuestra fe.
Sin embargo, el ayuno es más que simplemente "renunciar a algo" y abstenerse de comer carne los viernes. De hecho, el Papa Francisco nos desafió a considerar el ayuno como algo mucho más profundo de lo que normal-mente pensamos, describiéndolo como "aprender a cambiar nuestra actitud hacia los demás y hacia toda la creación, alejándonos de la tentación de 'devorar' todo para satisfacer nuestra voracidad y estando dispuestos a sufrir por amor, lo cual puede llenar el vacío de nuestros corazones". Por lo tanto, el ayuno no se trata solo de renunciar a aquello que nos aleja de amar a Dios, a los demás y a nosotros mismos, sino también de desarrol-lar aquello que nos ayuda a incorporar actos de sacrificio, de generosidad y de oración. Según San Agustín, "El ayuno purifica el alma, eleva la mente, somete la carne al espíritu, hace que el corazón sea contrito y hu-milde, disipa las nubes de la concupiscencia, apaga el fuego de la lujuria y enciende la verdadera luz de la cas-tidad". Teniendo esto en cuenta, no solo podemos ayunar correctamente, sino también aplicar diferentes méto-dos y prácticas en nuestro camino de ayuno durante la Cuaresma.
¡Sinceramente suyo en Jesucristo y Nuestra Señora de La Vang!
Reverendo Kiet Anh Ta.
CONSTRUCCIÓN Y SANTUARIO FUNDRAISING
Bienvenidos y bienvenidas
Bienvenido a Nuestra Señora de La Vang. Este es el 10º año de nuestro aniversario Celebre el año Chung. Junto Parish le invitamos a compartir nuestra contribución Especialmente nuestra campaña por un nuevo edificio y el Santuario de Santa Maria de Lavang
Horario de misas
Los días laborables
Lunes 8:30 am: vietnamita
Martes 8:30 am: vietnamita
Miércoles 8:30: vietnamita
Jueves 8:30 am: español
Viernes, 8:30 am: vietnamita
Sábado
Sábados de 8:30 am: vietnamita
Sábados de 6:00 pm: Vietnamese & Inglés
Domingo
Domingo 6:30 am: Vietnamita
Domingo 8:30 am: Vietnamita
Domingo 10:30 am: Vietnamita
Domingo 12:30 pm: Español
Domingo 16:00 pm: Inglés (Juvenil)
Domingo 18:00 pm: Vietnamita






