Línea directa de emergencia: (714) 454-1928
Misa en transmisión en vivo.
Programa de transmisión en vivo de la Misa de GX Nuestra Señora de La Vang:
Misa en vietnamita: 8:30AM (lun-vie) Misa en español: 8:30AM (vie) Misa en vietnamita: 8:00AM (sáb) Misa del Domingo: 8:30AM
Gracias a todos los que se unieron a la Misa en línea en la iglesia de Nuestra Señora de La Vang en Santa Ana, California. Por favor, apoyen a la parroquia donando en https://ourladyoflavang.org/give O envíen su contribución a: Our Lady of La Vang 288 S Harbor Blvd, Santa Ana, CA 92704
Puede enviar un mensaje de texto con la cantidad de su donación al (844) 953-0566.
Domingo April 05, 2026
Queridos hermanos y hermanas,
«La resurrección de Cristo es la fuerza, el secreto del cristianismo. No se trata de mitología ni de mero sim-bolismo, sino de un acontecimiento concreto. Está confirmada por pruebas seguras y convincentes. La acepta-ción de esta verdad, aunque fruto de la gracia del Espíritu Santo, descansa al mismo tiempo sobre una sólida base histórica. En el umbral del tercer milenio, el nuevo esfuerzo de evangelización solo puede partir de una experiencia renovada de este Misterio, acogido en la fe y testimoniado en la vida». (San Juan Pablo II).
Tras acompañar a la Iglesia en su camino durante la Cuaresma, la Semana Santa y, especialmente, el Triduo Pascual, nos adentramos en la alegría de la Pascua, tiempo en el que proclamamos la culminación de nuestra fe cristiana: la resurrección de Jesucristo. En esta celebración, renovamos nuestras promesas bautismales y nos regocijamos en la redención de la humanidad, cuando la muerte fue vencida, el perdón se derramó y comenzó una nueva vida en la gracia de Dios. Este tiempo radiante nos enseña a ser alegres incluso en el su-frimiento, pacientes en la aflicción, fieles en la oración y agradecidos mientras caminamos cada día con Cris-to. La alegría pascual no es una negación de las dificultades, sino la certeza de que el sufrimiento no tiene la última palabra. En un mundo marcado por el conflicto, el dolor y la incertidumbre, este maravilloso tiempo nos asegura que el amor es más fuerte que la muerte, que la esperanza no es en vano, que la vida eterna es real y que Jesús es verdaderamente el Camino, la Verdad y la Vida.
La Misa del Domingo de Pascua está llena de poderosos símbolos que proclaman la resurrección de Jesucristo y la nueva vida que compartimos en Él. Entre ellos destaca el Cirio Pascual, símbolo principal de la Pascua. Encendida con el fuego nuevo en la Vigilia Pascual, representa a Cristo como la Luz resucitada, gloriosa y triunfante del mundo. Su llama constante durante todo el tiempo pascual es un recordatorio visible de que la luz de Cristo jamás se extingue. El agua es otro símbolo profundo en la Pascua que significa purificación, nue-vo nacimiento y participación en la vida resucitada del Señor. Durante la Misa, cuando renovamos nuestras promesas bautismales y podemos ser rociados con agua bendita, recordamos el Sacramento del Bautismo, por el cual somos limpiados del pecado, renacemos como hijos de Dios y nos unimos a Cristo en su muerte y res-urrección. El uso de vestiduras blancas y doradas, junto con flores coloridas y luz radiante, expresa aún más la alegría de la Resurrección. Estos signos visibles proclaman la victoria, la gloria y la belleza de la nueva vida restaurada. El esplendor de la celebración contrasta notablemente con la solemne sencillez de la Cuaresma. Finalmente, aunque no siempre se represente físicamente, la tumba vacía sigue siendo el símbolo central de toda la celebración. Su mismo vacío se convierte en signo de victoria. Anuncia que el Señor ha resucitado y marca el comienzo de una nueva vida en su gracia redentora. Juntos, estos símbolos proclaman la esencia de nuestra fe: Cristo ha muerto, Cristo ha resucitado, Cristo volverá.
¡Sinceramente suyo en Jesucristo y Nuestra Señora de La Vang!
Reverendo Kiet Anh Ta.
OFICINA CERRADA
La Oficina Parroquial estará cer-rada el Lunes Abril 6 y Martes 7, 2026 por motivo de la Cele-bración de Pascua.




